« Garzonismo callejero | Inicio | Son ellos, son la Pesoe »
25 de Febrero 2012
La noche de los nachojcolares largos
Ayer se me ocurrió escribir un artículo de despedida (a mi manera, claro) para la edición de papel del diario Público. Como era pública y notoria mi aversión hacia todo lo que representaba ese diario (y que sigue representando en Internet) me extrañó mucho la escandalera que se armó sólo unas horas después de publicarlo. Mi intención era hacer un pequeño repaso de lo que había sido ese periódico desde su fundación, y las razones que le habían obligado a cerrar sólo cuatro años después de su fastuoso lanzamiento, regado en euros y suscripciones estatales.
No pretendía ofender a los que han trabajado allí durante este tiempo, al menos a todos los que han trabajado allí. Nada más lejos de mi intención. De Público dicen que van a salir 160 personas. Digo yo que, como en botica, las habrá de todos los tipos: buenas, regulares, malas, peores y nachojcolares. Por los primeros y los segundos de verdad que lo siento. Por los terceros, los cuartos y, especialmente, los quintos no. El mercado de trabajo en España está como está, es decir, exactamente como lo ha dejado el irresponsable de Zapatero, ese politicastro iluminado al que desde Público defendían con uñas y dientes, y que se fue (espero que para siempre) hace sólo tres meses.
Pero ni con esas, ni habiendo sido el principal soporte mediático de aquel Gobierno de saltimbanquis, merecen quedarse en paro las buenas personas que hubiese en la redacción y las oficinas de Público, que un periódico no es sólo periodistas, sino también comerciales, maquetadores, administrativos, recepcionistas y demás. Desde aquí les transmito mis más sinceras disculpas por si se sintieron aludidos por mi columna en Gaceta.es. Más no puedo hacer, porque aún no se ha inventado la máquina del tiempo y no puedo volver atrás para incluir este párrafo al final del publiobituario.
Eso por un lado, por otro me gustaría remarcar (por si hay alguien que no le ha quedado del todo claro) que cuando estampo mi firma en un escrito expreso mi opinión y sólo mi opinión, no la del diario, para esto último existe un subgénero, el editorial, del que, por cierto, Público no gastaba. En Gaceta.es, como en todo vecindario, hay opiniones para todos los gustos. Así, mi amigo Carlos Esteban, cuyo pseudónimo más conocido es El Trasgo, escribió una sentida y cariñosa carta de despedida para lo que él llama sus "enemigos íntimos". Ambas columnas, la suya y la mía, se publicaron juntas. Esto fue así porque Intereconomía es un medio que cree y practica la genuina pluralidad. Y no es una frase hecha, aquella casa es el lugar ideológicamente más diverso que he conocido en toda mi carrera. Bastante más, desde luego, que el papel de Roures & friends o, por decirlo al trasguiano modo, que el manuscrito rouresí.
Digo esto porque ya me hubiese gustado leer en Público, aunque hubiese sido una sola vez, una columna, un blog, un comentario, un algo, en el que, por ejemplo, uno de los autores de la casa se solidarizase con Jiménez Losantos cuando coleccionaba portadas del diario, algunas especialmente vergonzantes, como aquella en la que se interpelaba ruidosamente a la conferencia episcopal para que le pusiese de patitas en la calle. Por los insultos que he recibido después he comprobado que muchos plumis son ferozmente corporativistas sí, pero sólo en una dirección. A los periodistas no afectos se les puede (se les debe) despedir, a los otros no.
O, ya que estamos, un articulito (algo pequeño, escondido en un faldón en página par) censurando la delirante campaña que el tontolhaba del Guayomin emprendió contra Intereconomía cuando a este grupo se le ocurrió crear un club de socios para allegar recursos que contribuyesen a la continuidad de la empresa (y de los 800 puestos de trabajo que proporciona). "Save the fachas" se llamaba aquella canallada imbécil puesta en marcha por uno de los columnistas estrella de Público. ¿Se acuerdan? Pues eso, creo que no tengo nada más que añadir al respecto.
Bien, pues dicho lo anterior, me pongo con lo realmente bueno, que es el sinnúmero de vituperios tuiteros que recibí la noche del 24 al 25 de los corrientes, una auténtica noche de los cuchillos largos o, por ser fiel a mi mismo, de nachojcolares largos. Los que me conocen bien, léase mi brother murciano Pablo Molina, lo vieron venir a la primera. "Están alimentando a la bestia" decía, y era cierto, me encanta que el progrerío me insulte. No lo puedo evitar, eso de que me lleven la contraria me fascina y más cuando se ponen a insultar. Puedo entonces sacar el capote y marcarme unas chicuelinas. Es ahí donde separo el grano de la paja. El progre "dos-dedos-de-frente-tipo-Nachojcolar" (muy habitual y numeroso) entra encampanado y, según recibe el primer pase, se cabrea como un mono e insulta como un poseso. El progre listo capta que la cosa va con humor y me pega el capotazo a mi. Es un deporte extraordinario. Lo único que echo en falta es que no me la vengan a liar más a menudo. A ver si hay suerte y el Guayomin hace algo útil por una vez en su vida y me los manda en masa como hizo con Hermann Tertsch.
Prometí hacer una recopilación de las mejores nachojcolaradas y aquí la tienen mis pacientes lectores. He hecho unas capturas de pantalla que me han llevado su buen rato. Son sólo unos cuantos, cincuenta en concreto, una pequeña selección de una noche mítica que dio para mucho más, pero sirven para hacerse una somera idea de lo que es una noche de viernes casi perfecta.
Yo también os quiero mucho, pero la próxima vez que venga papi Nachojco y se apunte a la fiesta, se lo sabré agradecer absteniéndome de llamarle "Hijo de Arsenio" durante 30 ó 35 minutos.
Publicado por FDV a las 25 de Febrero 2012 a las 11:56 PM
Pings de TrackBack
URL del Trackback para esta entrada:
http://www.redliberal.com/cgi-bin/tmises.cgi/3295
Comentarios
Que el progretariado te insulte tanto es muy buena señal. A mí me insultan mucho, pero tú has batido mi récord con creces. Concluyo, pues, que eres mucho mejor persona que yo, Fernando. El proletariado a las malas personas no las insulta: simplemente las vota para que les represente en el parlamento, o compra sus periódicos, o ve sus teles.
Publicado por: Elentir a las 26 de Febrero 2012 a las 02:03 AM
Es siempre claro que lo suyo es la pura proyección. Le escupen a los demás lo que ellos sienten o tienen o sufren o les motiva. Pero la brevedad del twitter les obliga a dejarlo más claro todavía si cabe.
A mi me dan pena, se visten como hijoputas, mniserables, coroidos por el odio, aficionados al periodismo basura, embusteros, incoherentes, repugnantes hasta el vómito. Creen que es un disfraz pero nunca los ves de otra manera.
Mándales un twitter a los nenes de @MASAENFURECIDA. Para animarlos que se fijen y ejerciten un poco mejor su única y exclusiva técnica, la de proyección de que hablaba. Es que a veces les sale demasiado humana la parodia de los fachas.
Publicado por: demeter a las 26 de Febrero 2012 a las 09:42 AM
Don't feed the troll
Publicado por: juvenal a las 26 de Febrero 2012 a las 01:05 PM
Me parece que la mujer de Nachojkolar consiguio curro en TVE.¿Seguira teniendo sueldazo alli?
Publicado por: jeremias a las 26 de Febrero 2012 a las 03:36 PM
Tu problema, es que llamaste periodico a esa letrina nauseabunda.
Publicado por: tboneporn a las 26 de Febrero 2012 a las 05:25 PM
manipular e insultar es muy facil, hacer buen periodismo no tanto... asique fernando tengo que felicitarte y espero seguir oyendote en intereconomia
Publicado por: Felipe a las 26 de Febrero 2012 a las 05:37 PM
La verdad es que una vez leído tu artículo de La gaceta y este en el que ahora comento me parece que el primero es una obra de cirugía periodística de lo que no era mas que un panfleto y que las disculpas por si se ha ofendido la recepcionista o la señora de la limpieza de la “empresa” que creyéndose superior al mercado ha pretendido luchar contra él teniendo ingresos fuera de él......y ha perdido. Como lo han hecho muchas otras empresas, esas de verdad, en los tiempos zejateros.
Chicos, Sr. Roures, el del cuadro de 5 millones de Euros que vendería por cuatro, la realidad es tozuda y no os leía nadie. Por eso habéis cerrado.
Quienes opinamos como opina Fernando no podemos mas que alegrarnos sobre todo leyendo algunos de los “apoyos” que tal empresa ha recibido y que no es de extrañar que con esos seguidores se haya ido a pique.
Publicado por: Bastiat a las 26 de Febrero 2012 a las 07:51 PM
Pues a mí no me ha parecido para tanto tu artículo Fernando. Debe ser que estos chicos están demasiado acostumbrados a que los traten con el máximo respeto centrista mientras ellos se cagan en el padre de su interlocutor.
Por otra parte, impagable el primer comentario de un evidente logsiano empeñado en darte la razón (...el odio que DESTIERRAN tus palabras...). Todavía me estoy riendo.
Publicado por: Ijon Tichy a las 26 de Febrero 2012 a las 09:26 PM
Una de las falacias más simpáticas de estos monosinápticos es que está mal alegrarse de las desgracias ajenas. Hay que ser in-vé-zi. ¿Está mal alegrarse de que Hitler perdiera la guerra? ¿De que Lenin y Stalin la cascaran? ¿De que cayera el muro de Berlín? ¿De que los estalinistas de la II República perdieran la Guerra Civil?
Yo sigo alegrándome, y mucho, del final del panfleto ése, como me alegraré cuando desaparezcan el socialismo y el nacionalismo de la faz de la Piel de Toro. ¿Cómo no voy a alegrarme de que los cómplices necesarios del destrozo de España hayan fracasado en su propósito y se sientan mal? ¿Que el guayomini está cabreado? ¿Que el millonario Roures está ho-dy-do? ¡Me alegro en el alma, y nadie podrá turbar ese regocijo!
¡Qué a gusto me he quedado!
Publicado por: puesquienvoyaser a las 26 de Febrero 2012 a las 10:36 PM
Pues mira, tienes a un mogollón de gente que se leyó tu columna. Desde luego, no les gustó; pero, por lo menos, se la leyeron.
Lo que sería gracioso es saber cuántos de ésos que te insultan compraban el diario habitualmente. Me imagino que menos de los que se han leído tu famosa columna. Pero claro: el placer de despotricar contra un "facha oficial" es, sencillamente, irresistible.
Por cierto, te suelo ver en "Dando caña" y me gusta tu estilo. Sigue así.
Publicado por: Aguador a las 27 de Febrero 2012 a las 12:29 AM
Mis felicitaciones por tu sentida elegía del fenecido "diario". Era la clase de periódico que en lugar de comprarlo junto a un revista porno en un kiosco y meter la segunda dentro del primero, estaba para comprar ambos y ocultar el primero dentro de la segunda.
Publicado por: Florecilla Silvestre a las 28 de Febrero 2012 a las 06:57 PM
Enhorabuena Fernando.
Yo también me felicito por la caída del infecto panfleto Público.
Era un insulto a la inteligencia, bueno, como toda la izmierda marxista y totalitaria.
Venga, chin, chin, brindo por la caída del infecto nido de serpientes Público.
Publicado por: rekaredus a las 2 de Abril 2012 a las 12:44 PM
Deja tu comentario