« Nachojcolar o cómo practicar (mucho) el ateísmo | Inicio | Los etarras del inspector Clouseau »
22 de Marzo 2010
Los etarras del inspector Clouseau
Al paleto progre le pasa con Francia lo mismo que al paleto de derechas con los Estados Unidos. De tanto quedarse embobado con el modelo franco-republicano (sin segundas) olvidan que ellos también la cagan, y que, cuando lo hacen, tienen la horrorosa manía de cargar las culpas sobre los demás. El vídeo del presunto comando etarra que la policía francesa distribuyó la semana pasada es el mayor ridículo policial del que tengo recuerdo y algo digno del inspector Clouseau, con la diferencia de que a éste, al final, le salía todo bien.
Lo que parecían etarras de compras en un supermercado resultó que era un grupo de bomberos catalanes –también de compras– cuyo único vínculo con la ETA es el careto de españoles que los pobres llevan puesto de nacimiento. Pero aquí, como la cosa venía de Francia, ese país adorado por toda la purria sesentayochera, se tomó por bueno y todos, absolutamente todos los periódicos de España: los de pago, los digitales, los gratuitos, los sindicales y hasta los boletines de barrio, lo llevaron en portada. Luego alguien se dio cuenta de que los mazados del vídeo de etarras tenían más bien poco. Entonces, lo que debió convertirse en un escándalo de primer orden (¡ay! de Aznar si el error lo hubiese cometido él) se sumergió en la bajamar informativa de un sábado por la mañana.
Los gabachos, que son muy suyos, en lugar de pedir perdón y guillotinar al responsable del desaguisado, salieron por peteneras, (fíjese usted, como un español cualquiera) diciendo que el objetivo era “"excluir pistas para aclarar identidades” (sic). Lo primero que se excluyó fueron las vacaciones de los bomberos aficionados a la escalada, obligados a echar la tarde en una comisaría para que Jacques Clouseau y la Sûreté se aclarasen de una vez. En vano porque pocas horas después la prensa franchute (la de pago, los gratuitos están proscritos allí, no se sabe bien si en nombre de la Liberté, de la Fraternité o de la Egalité) ha cerrado filas para recolocar el muerto sobre los hombros de Rubalcaba, que lo ha aceptado sin rechistar y procesiona con él a cuestas como un Ecce Homo. A fin de cuentas, es un muerto francés y aquí, en las Batuecas, los muertos gabachos huelen a rosas.
Publicado por Fernando a las 22 de Marzo 2010 a las 10:00 AM
Pings de TrackBack
URL del Trackback para esta entrada:
http://www.redliberal.com/cgi-bin/tmises.cgi/3176