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6 de Diciembre 2006
750.000 € por un vestido, para que luego digan que el valor es objetivo
Se trata del que Audrey Hepburn se puso en "Desayuno con diamantes" y lo acaban de subastar en Christie's. El escritor francés Dominique Lapierre, que era el dueño de la prenda hasta ahora, está encantado porque, según parece, semejante dineral lo va a dedicar a "comprar ladrillos y cemento que servirán para construir escuelas para los niños más pobres del mundo." De la transacción se pueden extraer dos enseñanzas muy válidas para los tiempos que corren:
1.- Que la teoría del valor marxista es una superchería de lo más simple refutada a diario, pero no por otros teóricos sino por la realidad, que es muy tozuda y muy contrarrevolucionaria.
2.- Que el capitalismo funciona tan bien que un multimillonario caprichoso -a quien probablemente le importen un bledo los niños de la India- va a financiarles la casa por un simple pedazo de tela. ¿Mano invisible?, ¿preferencia temporal de la demanda?... quien sabe, el hecho es que este tipo sin coacción alguna va a soltar una pasta que irá directa a los que más la necesitan. A esto se le llama redistribución inteligente. Todos los agentes han salido beneficiados. El comprador tiene su vestido, Lapierre la conciencia tranquila y los niños de la calle una casa donde cobijarse. ¿Alguien da más?
Publicado por Fernando a las 6 de Diciembre 2006 a las 12:46 PM
Comentarios
Pues no creo que Marx estuviera tan errado, al menos al considerar el valor funcion del trabajo, pues este vestido no valdria mucho mas de su peso en lana si no fuera por el prestigio que le otorga el haberlo llevado una señora como la Hepburn, prestigio obtenido trabajando.
En cuanto a la ayuda al Tercer Mundo, si los habitantes del mismo tienen que confiar en los caprichos de un millonario para comer caliente, pues no les arriendo la ganancia.
Publicado por: RamonR a las 6 de Diciembre 2006 a las 01:36 PM
Hombre, Lapierre lleva muchos años metido en proyectos para ayudar a los niños necesitados en la India. Me parece que la recaudación de sus novelas centradas en la India ha ido a proyestos como este.
Publicado por: carlos a las 6 de Diciembre 2006 a las 01:55 PM
RamonR, si el vestido se lo hubiera puesto la Hepburn para fregar en su casa o para recoger patatas te aseguro que no costaría lo mismo. Lo que le otorga a ese vestido su valor no es el hecho de que la Hepburn se lo pusiera para trabajar sino la valoración subjetiva, los fines a los que estuvieron dispuestos a renunciar cada uno de millones de individuos con tal de poder disfrutar del resultado de ese trabajo. Está constatado que, en un momento dado, hubo un montón de gente que prefirió pagar el dinero de una entrada de cine para ver a esta señora en vez de gastarse ese dinero en otra cosa. Igual que ahora constatamos que hay un millonario que prefiere poseer ese vestido en vez de otros fines que podría conseguir con esa cantidad astronómica de dinero. Valoraciones subjetivas, y punto.
Y, en cuanto a los países pobres, ¿quieres que sus habitantes coman caliente? Pues empieza por eliminar las infinitas trabas, aranceles, barreras, PACs, etcétera que les impiden poder enriquecerse vendiéndonos sus productos. Y deja de mandarles supuestas ayudas a sus corrompidos gobiernos.
Publicado por: Mónica a las 6 de Diciembre 2006 a las 10:01 PM
Mónica, no trates de explicar lo elemental a un necio que vive tan feliz con sus cuatro lugares comunes. ¿No has visto que arrogancia gasta el gachó? Igualita que la de sus abuelos ideológicos. Va de moderno pero es un vejestorio que, además, ni se sabe bien el catecismo de sus mentores.
Publicado por: FDV a las 6 de Diciembre 2006 a las 10:29 PM
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