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30 de Mayo 2006
(social) Democracia Nacional
Tuve la oportunidad ayer de asistir, aquí, en Red Liberal, a la somanta palos que Rallo le propinó a un tal José Rodríguez, que regenta un sitio llamado Socialdemocracia.org. Confieso que, aunque había oído hablar de él, nunca lo había visitado. Por pereza, mayormente, y porque cuando leo la palabra 'socialdemocracia' me echo la mano al bolsillo, sé de antemano lo que me voy a encontrar y no me gusta perder el tiempo. En lo que toca a la web en cuestión me parece bastante floja, una deficiente copia de Liberalismo.org. Mucho bla, bla, bla, los lugares comunes de siempre y ese espíritu de manada tan típicamente progre, ya se sabe; 'somos intelectuales de vanguardia, la ostia de solidarios, qué sería del mundo sin nosotros, nos hacemos preguntas difíciles y sabemos lo que te conviene'....y por si eso no basta...'nos vamos de fin de semana con tu dinero'. (Gracias Manel)
Y esto no es un invento mío. Véamos el modo en el que se presentan:
Quienes somos
Socialdemocracia.org
Política, estado del bienestar, redistribución
No, si ya sabemos que les gusta la política, especialmente la parte coactiva de la misma, la del ordeno y mando, la del "yo sé lo que te interesa por lo que paga y calla, y sino pagas a la cárcel". El Estado del Bienestar, que con tanto ahínco defienden, cuesta dinero, pero, lejos de financiarlo ellos, pretenden que lo hagamos todos, hasta los que no estamos de acuerdo con él. En lo relativo a la "redistribución", magnífico, que redistribuyan, pero lo suyo. ¿Por qué ese empeño en redistribuir lo mío, o lo de Rallo, a quienes eso ni nos va ni nos viene?
Esto es, en definitiva, la socialdemocracia. Una doctrina económica amortizada, dictatorial, hecha a la medida de los profesores que parasitan las universidades públicas con contratos vitalicios y de los que pretenden vivir a costa de los demás. Si quieren ser solidarios y repartir lo que tienen, adelante, nadie se lo impide, muchos lo celebrarán. Pero que no nos obliguen a hacerlo a los que no creemos en la solidaridad forzada y en la buena conciencia organizada. Algo tan elemental, obviamente, no les entra en su cabecita. Obligar a los demás a lo que ellos creen que es justo les pierde. Y si los demás se resisten, para eso están los inspectores de Hacienda y las frías celdas del penal del Dueso.
El palabro de marras conduce a equívocos. No acierto a comprender porque al acto de expoliar a conciencia los frutos del trabajo lo llaman "social", cuando, eso, de social no tiene nada. Tampoco me entra en la cabeza porque lo llaman "democracia", cuando ni siquiera respetan a la minoría (o mayoría) que desconfía de atraco sistemático que inspira su doctrina. La democracia consiste, esencialmente, en el respeto a las minorías y no en el rodillo de la mayoría. Si ellos quieren montar un sistema público de Sanidad o de pensiones, que lo hagan, pero que nos dejen elegir a los demás. ¿Por qué he de suscribir obligatoriamente un seguro médico en contra de mi voluntad? Naturalmente, porque ellos lo dicen, poque saben mejor que yo lo que me interesa y porque son la releche de demócratas, la conciencia misma de la sociedad.
Lo cierto es que socialdemócrata, lo que se dice socialdemócrata, era el régimen de Franco, o el de Mussolini o incluso el de Hitler. Los tres instauraron sistemas de preponderancia estatal en la economía y de intervencionismo grotesco. A los tres, además, les unió el odio al liberalismo y al individuo que vive y deja vivir. No entro en los contenidos políticos del franquismo, del fascismo o del nazismo. Todos nacionalistas hasta la náusea y el último, amén de nacionlista, criminal y genocida. La socialdemocracia, como construcción teórica centrada en el expolio fiscal y la elevación a los altares de los funcionarios, la comparten los defensores del fascismo y los del socialismo no marxista. Curiosa coincidencia. O quizá no tanto.
El fascismo fue un hijo no deseado del socialismo. Mussolini fue miembro destacado del PSI y llegó a dirigir el periódico del partido. Cuando volvió al poder en 1944 tras ser depuesto el año anterior, fundó la República Social Italiana, sí social. Hitler, aparte de un asesino implacable, condujo al Partido Alemán de los Trabajadores (DAP) al poder convirtiéndolo en el camino en el NSDAP, es decir, le puso la guinda nacional que le faltaba al pastel. En lo relativo a Franco, ese nunca tuvo ideas políticas definidas, de aquí que su régimen durase tanto. Al principio, cuando necesitaba un cuerpo teórico que almohadillase su llegada al poder, tomó prestado el de Falange, que era tan antiliberal, anticapitalista y estatista como el de sus primos alemanes e italianos. Con el correr de los años, y como se había pasado de moda eso de ser nacionalsocialista, lo iría abandonando para asentarse en un falangismo suavecito, beato y con ciertas concesiones a la libertad de empresa y a la inversión privada, gracias a lo cual pudimos transitar de la dictadura a la democracia sin demasiados sobresaltos.
Las afinidades pasadas no ocultan las presentes, que no son menos esclarecedoras. El programa económico de Izquierda Unida, por ejemplo, no es muy diferente al de Democracia Nacional, o al de Alternativa Española, enésima aventura de Blas Piñar para arañar un escaño. Ahora, con esto de internet, se puede saltar de uno a otro rápidamente y hacer la comparación. Se da, además, otro hecho curioso. Los primeros, los que llevan el sello de izquierda, reniegan del nacionalismo español, pero abrazan convencidos el catalanismo, el vasquismo o el asturianismo. Los segundos, los que llevan la etiqueta de derecha, actúan a la inversa: enaltecen el español y aborrecen a los segundos. Un simple detalle cosmético para adornar el mismo producto nacional-socialista.
No es casualidad que ambos extremos recelen de la globalización y el libre mercado a la vez que se llenan la boca con presuntos derechos colectivos, que hasta en eso coinciden. Del "ni un hogar sin lumbre, ni un español sin pan" que los franquistas repiten como papagallos, al "derecho a una vivienda digna" (o deretxo a tetxo) y el "trabajo con derechos" hay sólo un paso. La diferencia principal es estéstica. A los franquistas se les da mejor la lírica y a los socialdemócratas la consigna, tradiciones ambas de honda raíz socialista.
El denominador común ideológico es el mismo, al igual que sus fantasmas familiares, el análisis y las soluciones también son las mismas y los resultados finales, por desgracia, son como dos gotas de agua. Todo esto, a José Rodríguez y su cuadrila de socialdemócratas bien intencionados y mandones les parecerá sorprendente... y seguro estoy que lo primero que pasará por su cabeza será....¡este es un fascista! sin caer en la cuenta de que la socialdemocracia es, casi por definición, nacional y, al menos en lo económico, muy cercana al fascismo. Podrían tener el detalle de reconocerlo, la sinceridad nunca está de más.
Publicado por Fernando a las 30 de Mayo 2006 a las 01:26 PM
Comentarios
Por eso le ha salido tan mal al partido socialista francés la promoción de Le Pen.
Publicado por: framling a las 30 de Mayo 2006 a las 01:54 PM
¿Reconocerlo?...¿reconocer su nacional-socialismo visceral?...ellos se mueven en el plano superficial de los que no comprenden muy bien como funcionan las cosas en la sociedad, pero tienen buenos sentimientos (o grandes resentimientos). Se mueven ahí bien por formar parte de los necios, bien por disimulo para obtener ventajas.
Su mensaje es para necios, sibaritas por cuenta ajena y ambiciosos (en el peor sentido del término). Si uno trata de profundizar, de romper la suave superficie del plano en el que se mueven de cara a la galería para bucear en las ideas, y ajustarse a las realidades socio-económico-políticas, se encuentra con que le cogen del cuello y le suben una y otra vez (tantas como baje) hacia arriba, con el poderoso brazo de su demagogia.
El trabajo de Sísifo no era más agotador, ni más inútil, que el de exponer a un progre las ideas de fondo. Nunca, y digo NUNCA, podrá aceptarlas. El progre de bien jamás reconocerá que es un liberticida, es más, seguirá per secula seculorum hablando en nombre de la libertad que destruye.
Publicado por: Nomotheta a las 30 de Mayo 2006 a las 02:22 PM
Fernando,
de entrada quería decirte que estoy en la misma línea de pensamiento que tu. Me considero liberal y me asombra con que naturalidad asumimos acciones del poder público. Mejor dicho, como nos hemos acostumbrado a la coacción pública.
Me gustaría que me contestaras, vía email si prefieres, cual es tu visión de cual debe ser el papel del Estado. Por favor, no me vengas con el tópico de cuanto más invisible mejor y todo eso.
A pesar de considerarme liberal estoy a favor de una política de educación, de defensa, una sanidad mínima,.... Me gustaría conocer tu opinión sobre estas políticas que no dejan de ser necesarias.
Todo eso hay que pagarlo. ¿Como? ¿Todos por igual? ¿en función de las rentas? Me gustaría conocer tu opinión al respecto, porque imagino que ya sabes que la valoro,y que entraras en detalle de las grandes líneas (defensa, educacion, policia, sanidad, etc)
Si te animas a colgar un post, mejor, porque los tuyos me gustan mucho. Y si ya has escrito algo en el pasado y te puedes ahorrar trabajo, mejor aun: me haces feliz sin esforzarte en exceso.
Muchas gracias y un saludo
PD: incendiario este post, aunque rigurosamente cierto
PD2: hoy es el día de Canarias. Si en honor a lo banano de nuestro actual panorama político te animas a tomar un plátano, me apunto (vamos, que estás invitado)
Publicado por: Carlos Siemens a las 30 de Mayo 2006 a las 07:33 PM
Que forma tan bárbara y poco sútil de simplificar empobreciendo las realidades políticas del pasado y del presente. El Fascismo italiano tuvo fases, que desde un punto de vista de la Historia de las Ideas económicas fueron incluso nacional-liberales.No olvidemos la adhesión al fascismo del gran economista W. Pareto. Hay muchos socialismos, no todo estatismo es socialismo,no toda política social es estatismo.El nacional-socialismo de tal sólo tenía el nombre. Hay muchas recetas económicas para situaciones distintas. No todo enfermo precisa de la misma medicación.
Publicado por: Luis Fernando a las 28 de Agosto 2006 a las 10:44 PM
Pues no estoy nada de acuerdo con tu teoria de fascismo y comunismo, me parece una tonteria, claro que el fascismo tiene aprte de socialismo, pues muchos de ellos se consideraban socialistas en el ambito obrero, hasta entonces ninguna ideologia de derechas habia apoyado a la clase obrera y trabajadora en aquellos tiempos tan dificiles, por supuesto hasta que llego este fascismo que yo incluso me atreveria a llamarlo centro radicalizado, por que siempre se han distinguido por coger lo mejor de la derecha y de la izquierda en su teoria por lo cual no creo que comunismo y fascismo se aprezcan en tanto. Ademas meter a Franco, Mussolini y Hitler en el mismo saco, por poder se puede pero es totalmente incoherente, Franco extremaderecha catolicista y nacional. Mussolini bueno es el fascismo en estado puro socialismo bajo el poder estatal de una identidad cultural y patriotica y Hitler Nacionalsocialismo puramente izquierda llevada al nacionalismo puro y duro,cosa que no le impidio aplicar el mayor plan economico de recuperacion que se ha conocido en la historia.
Comparar despues a DN partido identitario y social patriota ( sin ser socialismo extremismo y sin ser nacionalismo ultraderechista), partido que no es que niegue sino que apoya la identidad cultural del valenciano, catalan, asturiano, gallego y vasco. A compararlo con izquierda unida, mas bien diria izquierda hundida por que ya han perdido el rumbo hace mucho tiempo, la izquierda esta descabezada por eso tiene tantos problemas, pero el PP tampoco se salva, esto lleva y esta llevando a la poblacion a apostar por los partidos alternativos ams minoritarios, cosa que beneficia a esta democracia.
Publicado por: Fernando a las 3 de Octubre 2006 a las 05:50 PM
Muy bien, ultraliberal. Has utilizado exactamente la misma estrategia política de la demonizacion que tus congéneres marxistas: Democracia Nacional se opone al liberalismo, se opone al mundialismo, se opone al separatismo, se opone a la inmigración ilegal y masiva, por lo tanto Democracia Nacional es fascista. El que se opone a nuestros ideales se le tacha de fascista y se acabó la discusión, pues todo el mundo sabe que con los fascistas no se discute. Eres, cómo decirlo, muy "políticamente correcto". Te auguro un buen futuro profesional y político.
Publicado por: Bartolo a las 3 de Octubre 2006 a las 09:11 PM
No se puede simplificar tanto y reducirlo todo de esa manera. Achacar a los que defienden una economía social los crímenes del comunismo y a los que defienden la nación los crímenes del nacionalismo sería lo mismo que achacar al PP los crímenes del liberalismo, a saber, revolución francesa ,matanzas de los nobles y opositores, capitalismo salvaje post revolución industrial, colonialismo depredador de recursos, Nagasaki, Hiroshima, Dresde, Vietnam, Irak...etc. Es un absurdo. Hay que reconocer que el estado del bienestar es importado por los liberales del Fascismo para evitar que el malestar social creado por el capitalismo extremo ultra-liberal desemboque en Fascismo o Comunismo. Que la seguridad social la inventase Franco no la convierte en mala. Por otra parte si tan demócratas son ustedes ¿Por qué tiene tanto miedo a aplicar un poco de democracia a la economía? Es decir , que los ciudadanos, el estado, tengan derecho a regir su propio destino económico. Sólo un apune más, si a la democracia le restamos el poder influir en economía no es democracia. ¿Se imagina usted que le dicen que usted es quien manda en su casa pero que no puede decidir sobre su economía domestica? Si al demos español se le retira todo poder publico sobre su economía la democracia queda en una pantomima. Abandonar el gran avance para la humanidad que ha supuesto la educación publica, la sanidad gratuita, la asistencia social en aras del libre comercio, es decir, para que las elites financieras mundiales sean más ricos no sólo es un absurdo, es una inmoralidad que ni siquiera la Iglesia católica acepta.
Por eso lucha DN, por una verdadera democracia, también en lo económico al servicio del pueblo español y permítame que dude mucho eso de que DN se parece al partido comunista reciclado, lea bien nuestro programa.
Atentamente.
Publicado por: Juanjo Pérez. Uno de DN. a las 4 de Octubre 2006 a las 10:35 AM
soy simpatizante de DC..me parece el unico partido verdaderamente democratico..porq propugna la libertad de la patria por encima de los individuos,..a nivel economico una politica igualitaria,en trabajo..la expulsion de negratas,sudacas,moros,judios y hasta deberia los gitanos tambien k son de fuera,la religion..expulsion de mos amorales maricas y lesbianas,la desaparicion de los nacionalismos vascos y catalan,UNA GRANDE LIBRE¡¡FASCISMO VENCERA¡¡
Publicado por: EVA a las 9 de Mayo 2007 a las 06:54 PM